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En la parroquia Nuestra
Señora del Rosario de las Peñas, de nuestra ciudad, se llevó a cabo
la celebración de la santa Misa, (hoy jueves 07 de Julio; a las
11:00 Hrs.) con motivo de la celebración de la Vigilia de Armas y
Juramento a la Bandera que realizarán alrededor de 600 soldados de
la Guarnición Ejército de Arica y Parinacota; entre ellos, jurarán
Oficiales, Clases, Soldados de Tropa profesional y Soldados
Conscriptos.
Dicha celebración es fruto de la Solemne Invitación que hiciera el
Obispo Diocesano de Arica y Parinacota al Alto mando Institucional
de la Región, encabezado por el Comandante de la
Guarnición Ejército de Arica, General de Brigada Guido Montini Gómez
y comandantes de las Unidades Militares de la región, quienes
participaron junto a sus esposas y sus respectivas delegaciones, de
Oficiales, Clases, Soldados tropa Profesional y Soldados
Conscriptos.
En la celebración Eucarística Mons. Vargas, acompañado de Sacerdotes
y Diáconos de la Iglesia Diocesana de Arica expresó su gratitud a
los Oficiales, Clases y Soldados que
valientemente jurarán a la Bandera.
Acontecimiento que habla muy bien de jóvenes con un espíritu de
generosidad y de servicio a la Patria, incluso con la entrega de la
propia vida, si fuera necesario.
Invitó a los juramentados a tener presente su Juramento a la
bandera, como un acto fundamental de sus vidas ya que deben tener
presente, dijo “que, primero se jura ante Dios, asumiendo en sus
vidas un compromiso solemne que a partir de sus vidas adquiere gran
transcendencia y compromiso que debe cumplir”.
Principalmente hoy, en nuestra realidad cuando los compromisos, se
desvanecen con tanta facilidad. Hoy nos damos
cuenta de la fragilidad de la palabra empeñada, en tantos
compromisos solemnes que se rompen a menudo, en el campo de la vida
matrimonial, de la política, de los negocios, etc.
Por lo tanto un soldado debe asumir un compromiso fiel,
honesto y generoso, con la plena lealtad no traicionar lo prometido.
El Obispo agregó, además, que el juramento a la
bandera no es sólo en circunstancias de conflicto bélico, sino que
también y sobretodo en los actos sencillos de
cada día, en función del servicio y el bien de los demás.
Es aquí, donde el compromiso con la patria se solidifica de
una manera plena y eficaz.
En todo ello destacó que, un Militar que jura a la bandera debe
esforzarse y cultivar en su vida de espiritual los valores patrios y
cristianos a partir de un compromiso ético y moral para el bien de
nuestra nación; valores que son nuestro
patrimonio nacional y que soldados nos legaron, lucharon y dieron
sus vidas en bien de nuestra patria. Por lo tanto debemos saber
proteger y cuidar lo que nos engrandece y dignifica como buenos
soldados y buenos hijos de Dios.
Al término de la santa Misa, El Obispo impartió la bendición a los
Juramentados e impuso el Escapulario de la Santísima Virgen del
Carmen, Patrona y Reina de Chile, sellando este momento con el rezo
de la Oración por Chile a la Virgen del Carmen.
Finalmente la banda Instrumental de la
Guarnición, interpretó el Himno del Ejército, el que fue coreado por
todos los participantes, con la fuerza y gallardía que es propia de
los Soldados de nuestro Ejército.
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