Solemne eucaristía concelebrada en Catedral San Marcos
Diocesis celebra 30 años de sacerdocio de su Pastor
y cierre del año sacerdotal

"...dos mil años después de la institución de los Apóstoles, a los propios cristianos y cuánto más al resto del mundo, nuestra consagración les sigue resultando difícil de comprender. Locura para unos, tontería para otros." Señaló Mons. Vargas

Con la participación del Arzobispo de Antofagasta, Monseñor Pablo Lizama y el Obispo de Iquique, Monseñor Marcos Ordenes; la iglesia de Arica congregada junto a sus presbiteros y su Pastor, clausuró el Año Sacerdotal y dió gracias a Dios por los treinta años de sacerdocio del Obispo Diocesano, Monseñor Héctor Vargas Bastidas, sdB.

El Obispo de Arica destacó en su homilía el sacerdocio de Jesucristo "Unico, sumo y eterno sacerdote... mediador de la nueva y eterna alianza entre Dios y los hombres." y el agradecimiento al Padre de los Cielos por perpetuar el sacerdocio en su iglesia mediante su institución en la última cena.

"De este modo, los sacerdotes, al entregar cada día nuestra vida por el Señor y por la salvación de nuestros hermanos, estamos llamados a configurarnos a Cristo, esforzándonos por dar así testimonio constante de fidelidad y de amor. " señaló Mons. Vargas.

El Obispo de Arica explicó que "...Humanamente hablando, decir que sí a una invitación semejante de vida, resulta casi incomprensible. De hecho, dos mil años después de la institución de los Apóstoles, a los propios cristianos y cuánto más al resto del mundo, nuestra consagración les sigue resultando difícil de comprender. Locura para unos, tontería para otros."

Al finalizar Monseñor agradeció a los participantes de la eucaristía "...Gracias por tantos gestos de apoyo, cariño, colaboración, consejos, corrección, paciencia  y comprensión hacia nosotros sus curas. Gracias queridos hermanos sacerdotes por su vida entregada. Gracias, personalmente, por ayudarme a elevar mi alabanza a Dios por los 30 años de ministerio sacerdotal, que en su misericordia infinita me ha concedido. Por eso Señor, toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote, concédeme la gracia de ser para mi pueblo y mis sacerdotes, signo y testimonio de Cristo Pastor."

Puede leer la homilía completa marcando este enlace: "Homilia Completa"

 



03 de julio de 2010

 
 


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