Los bailes religiosos en
el interior del templo de San José Obrero dieron inicio a
la festiva jornada con que la diócesis de Arica celebró la
Fiesta de Corpus Christi, mientras que al exterior los
jóvenes se reunían para recibir y animar a las comunidades
de las parroquias y movimientos de la diócesis con cantos
y bailes.
Al sonido de las campanas
del templo, el Santísimo Sacramento salió de la parroquia
y fue colocado para encabezar la procesión que presidió el
Obispo de Arica, monseñor Héctor Vargas, dando inicio a su
recorrido hacia la Parroquia San Pablo, los colegios
católicos, bailes religiosos, el clero ariqueño y todo el
pueblo fiel comenzaron con alegres cantos a anunciar el
paso del Santísimo Sacramento.
Al avanzar la
procesión la gente salía de sus casas a saludar al Señor y
con cariño animaban a los peregrinos, las campanas
volvieron a sonar, esta vez en la Parroquia San Pablo
anunciando esta vez, la llegada del Señor Sacramentado y
dando inicio a la Eucaristía en que monseñor Vargas
recordó el inicio de la Fiesta y la importancia que esta
tiene para la iglesia y su pueblo.