Monseñor Vargas presidió eucaristía principal en Cementerio Municipal de Arica.

 

Solemnidad de Todos los Santos

 

 

A las flores que son una bella forma de mostrar nuestro cariño, es importante sumarle nuestras oraciones, las que son mas agradables a Dios y a nuestros difuntos, señaló monseñor Vargas.
 

Con una multitudinaria participación en la eucaristía celebrada en la explanada del Cementerio Municipal, la iglesia de Arica celebró la Solemnidad de Todos los Santos recordando a quienes después de llevar una vida ejemplar, han partido a la casa del Padre Dios.

Monseñor Héctor Vargas Bastidas en su prédica señaló que esta fiesta invita a buscar y vivir la santidad a la que somos llamados por Dios; también indicó el obispo de Arica que en esta fecha en que acostumbramos a visitar y adornar las tumbas de nuestros difuntos, debemos considerar que "...a las flores que son una bella forma de mostrar nuestro cariño, es importante sumarle nuestras oraciones, las que son mas agradables a Dios y a nuestros difuntos y ayuda a que aquellos que están en el purgatorio alcancen la purificación para entrar al cielo..."

En las peticiones monseñor Vargas oró por el joven que trágicamente falleció quitándose la vida en la mañana de hoy (01-10) en el Morro de Arica y pidió que la sociedad se pregunte, ¿como es posible que un joven tome tan drástica determinación y que hacemos para evitarlo?

Finalizada la eucaristía los asistentes al camposanto acercaron a sus hijos y enfermos para recibir la bendición del Pastor quien largamente compartió con ellos.

01/11/2008

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