Domingo 23 de Junio
Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.
De la Secuencia: Lo que Cristo hizo en la Cena, mandó que se repartiera en memoria de su amor.

Ciclo B Reflexión 28º TO (Mc 10,17-30)

14 de octubre 2018

Hermanos

 

¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?, esta es una pregunta que sigue siendo apremiante. Sorprendente es además la respuesta del Señor Jesús. Partiendo del cuestionamiento por qué le llama bueno cuando uno solo es bueno, nos lleva a escuchar con atención el diálogo entre Jesús y quien le pregunta.

 

En un primer momento Jesús lo lleva a reconocer qué es lo que se le ha enseñado desde su infancia, o sea, cumple lo que sabes debes cumplir. Frente a la constatación que él cumplía lo que conocía, se nos plantea que no basta con eso, no basta con cumplir unos cuantos mandamientos o normas, el heredar la Vida eterna, pasa por otros caminos, y esos son los que ayer y hoy nos seguirán costando.

 

Cuando Jesús da otro paso de mayor exigencia, anda y vende lo que tienes y dalo a los pobres y luego sígueme, el que iba detrás de Jesús se retira. Cumplir sin colocar el corazón es cómodo, cuando me implica colocar toda mi vida en las manos de Jesús, y vivir su incondicionalidad, se despiertan la búsqueda de las propias seguridades y se puede repetir la misma huida porque confiamos más en nuestras “riquezas”.

 

Como se desarrolla luego el diálogo entre los discípulos y Jesús lo conocemos, nos plantea la dificultad que será para los ricos entrar en el Reino, esta dificultad se encuentra en el hecho de verificar dónde colocamos la confianza, cuando está puesta en nosotros y nuestras obras o pertenencias, el Reino se aleja, cuando la colocamos en Jesús y lo que él quiere hacer en la vida de cada uno, el Reino está cerca y tomados de las manos del Maestro llegamos con seguridad.

 

Como acontece con el diálogo de María y el arcángel en la anunciación, constatamos que para Dios todo es posible, sólo es necesario nuestro si, un sí que se va dando cotidianamente. Aquí encontramos una cierta incomodidad de parte de los mismos discípulos. Frente a todo lo que era la enseñanza del desprendimiento, ellos preguntan qué pasará con ellos que lo han dejado todo. La respuesta es igualmente contundente, ahora en medio de las persecuciones será el ciento en cada una de las renuncias, y luego, la Vida eterna. Esta es nuestra confianza, es la fidelidad del Señor la que anima al discípulo a ir tras el Maestro.

 

Que el Señor les cuide y bendiga.

 

+ Moisés C. Atisha Contreras

Obispo de San Marcos de Arica