Ciclo C Solemnidad de Ntro. Señor Jesucristo Rey del Universo 20 de noviembre 2016

Ciclo C Solemnidad de Ntro. Señor

Jesucristo Rey del Universo

20 de noviembre 2016

Hermanos

 

Jesús al finalizar su vida pública se nos revela como Rey, en las palabras de los que lo juzgan, de aquellos que lo ofenden y lo quieren dejar en ridículo.Jn 18,37 “Pilato le dijo: "¿Entonces tú eres rey?" Jesús respondió:"Tú lo dices: yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz".” En el momento culmine de su vida, Jesús asume definitivamente la voluntad de su Padre, Jesús es rey para dar testimonio de la verdad, y desde esa Verdad hacer que todas la criaturas y la creación entera entre en los cielos y tierra nuevas que parten con su resurrección.

 

Hablar de rey en medio de un mundo donde están tan desprestigiados los reinos podría ser confuso, pero la realeza de Jesús ya es confusa en sí, porque rompe esquemas en su propia época, tanto más en la nuestra. Un rey que es contado entre los que no cuentan para el mundo, cuyo trono no es de finos materiales, sino de un tosco tronco y cuya corona no tiene piedras preciosas, sino las espinas de la ignominia, es ya por si desconcertante.

 

Un rey que no anda en busca de su propio bien o conveniencia, nos tiene que hacer preguntarnos por la forma como orientamos nuestra vida, cuando de palabra decimos que somos sus discípulos. Con todo, hoy como ayer, necesitamos que nos reine el Señor, para que podamos también ahora hacer la voluntad del Padre que está en los Cielos. Voluntad que nos lleva a como al “buen ladrón” anhelar que él se acuerde de nosotros cuando esté en su reino, compartiendo así el misterio de su resurrección con nosotros.

 

Es Rey Jesús, no para actuar para sí, sino para llevarnos con él hasta el Padre, y con el Padre en nosotros dar testimonio de la Verdad. Verdad que habla del hombre transformado, que construye una sociedad fraterna donde se hace posible reconocernos por lo que somos, personas dignas y valiosas, que estamos en medio del tiempo para amar y ser amados, para tender la mano a los que buscan esa Verdad, para acallar los gritos y la violencia que en nuestras calles y a veces en nuestro corazón se abre espacio.

 

Reconocer a Jesús como Rey es dejarlo reinar, pidamos esta gracia, que en medio de este mundo dividido y tensionado, sea su reinado el que traiga la paz y cure tantas heridas a la dignidad de la persona.

 

Que el Señor les cuide y bendiga.

 

+ Moisés C. Atisha Contreras

Obispo de San Marcos de Arica

Cargando Imagenes...

     Flag Counter