Historia

Diócesis de San Marcos

Diócesis de San Marcos de Arica

Primeros tiempos

La Diócesis de San Marcos de Arica, obtuvo en sus inicios el valioso aporte de congregaciones religiosas es así como los primeros en llegar fueron los Hermanos de San Juan de Dios, en 1615. Luego los Mercedarios y los Franciscanos que en 1637 fundan el convento de San Francisco.

Son registrados en Arica, en 1793, 21 religiosos (10 franciscanos, 7 mercedarios y 4 hermanos de San Juan de Dios). Arica: 820 feligreses; la viceparroquia de Azapa 276 y la de Lluta 282, en 1800 ya existen 4 iglesias en Arica, y en los valles y "los Altos" más de 20, mientras que la población total no llegaba a 5.000.

Siglo XX

A ellos se suman en 1898 4 hermanas de Santa Ana; y en 1933 los padres vicentinos (lazaristas).

A inicios del siglo XX la parroquia de Arica dependía de la diócesis de Arequipa según lo había dispuesto la Santa Sede. Pero el 27 de febrero de 1910 el intendente de Arica, Máximo Lira, decreta la expulsión de Juan Vitaliano Berroa, párroco de Arica y Juan Gualberto Guevara su auxiliar por ser peruanos, reemplazándolos por chilenos como parte de la chilenización de Arica.

Funciona en San Marcos la Venerable Orden Tercera de San Francisco, la Sociedad de los Sagrados Corazones y la Sociedad de Beneficencia del Sagrado Corazón. En 1959 se establecen los padres jesuitas.

En 1962, con la congregación de las Hermanitas de los pobres de Maiquetía; y en 1979 de los padres columbanos. En 1981, llegan a la diócesis las hermanas dominicas de Namur. En 1992 las hermanas brasileñas Misioneras de Jesús Crucificado; y en 1994 lo hacen las Oblatas misioneras de Maria Inmaculada. Los padres Escalabrinianos lo hacen en 2004 y finalmente en 2006 llegan a Arica las hermanas contemplativas del Cenáculo.

Al 2006 permanecen trabajando en la diócesis dos congregaciones masculinas: la Compañía de Jesús y los Padres Escalabrinianos y cinco femeninas: Franciscanas Misioneras de María, Hermanitas de los pobres de Maiquetía, Hermanas Misioneras de Sta. Teresita del Niño Jesús, Hijas de Santa Ana y hermanas Contemplativas del Cenáculo.

En 1959, luego de haber dependido de las diócesis de Cuzco, Arequipa e Iquique es creada en 1959 por Juan XXIII la Prelatura Nullius de Arica, por la Bula Quibus a Deo; es nombrado Administrador Apostólico el Padre Miguel Squella Avendaño, lo sucederá en 1963 Monseñor Ramón Salas Valdés, s.j.

Últimos años

El 29 de agosto de 1986, se crea la Diócesis de San Marcos de Arica, mediante la bula Qua tenemur graviter por el Papa Juan Pablo II, siendo su primer Obispo Monseñor Salas quien en 1993 renuncia por edad, fue sucedido por Monseñor Renato Hasche Sánchez S.J.; elegido el 15 de mayo de 1993 y consagrado el 29 de junio del mismo año, asumió el 18 de julio.

El Obispo Monseñor Renato Hasche falleció ejerciendo su ministerio el 24 de abril de 2003, El prelado se encontraba participando en la 85ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal de Chile, en Punta de Tralca, sus funerales se realizaron en Arica, el 25 de noviembre del mismo año. El Papa Juan Pablo II eligió Obispo de San Marcos de Arica a Monseñor Héctor Vargas Bastidas S.D.B, quien fue consagrado Obispo en la Catedral de San Marcos en la fiesta de la Epifanía del Señor el 4 de enero de 2004, con una masiva asistencia de fieles, obispos y el clero local. Monseñor Vargas, deja el cargo para asumir la Diócesis de Temuco, quedando como administrador el padre Santiago Sharp hasta el 21 de noviembre de 2014 dia en que se nombra al Actual Obispo Mons. Moises Atisha Contreras.

 

La Diócesis de Arica inicia su existencia desde que el recordado Papa Juan Pablo II, mediante la Bula “Qua tenemur Graviter”, la creara como tal el 29 de agosto de 1986, siendo sus primeros Obispos, los ya fallecidos jesuitas Don Ramón Salas Valdés y  Don     Renato Hasche Salas de recordada memoria. La Iglesia ariqueña, sin embargo, hunde sus raíces algunos siglos atrás, cuando un grupo de Frailes Dominicos que acompañaban a Diego de Almagro, toman posesión de esta tierra, celebrando la primera misa a los pies del Morro, en la Fiesta de San Marcos Evangelista, el 25 de abril del año del Señor de 1536.En estos casi cinco siglos, la comunidad cristiana de Arica, ha pertenecido a la Diócesis del Cuzco, a la Diócesis de Sucre, a la Diócesis de Arequipa, a la Vicaría Castrense de Chile y, por último, de la Diócesis de Iquique., de la cual se desmembró el año 1959 por decisión del Papa Juan XXIII, quién mediante la Bula Quibus a Deo, la transformó en Prelatura Nullius. Este sería el primer paso hacia su transformación en Diócesis.

 

Santuario Las Peñas

El Relato que se transmite de generación en generación.

Según la Tradición, se fija la historia muchos antes del año 1700. Como sabemos, los dominicos ya portaban la advocación del santo rosario en 1510 cuando llegaron a América y a Bolivia en 1546. Al llegar a Tarija en 1574 el Papa ya había establecido la Fiesta de la Virgen de las Victorias en 1571, que fue
renombrada en 1573 como “Fiesta de Nuestra Señora del Rosario”. Por consiguiente, al llegar a Oruro luego de 27 años de conocida la advocación a la Virgen del Rosario, resulta evidente la influencia que pudo tener en todo ese sector la presencia de los religiosos, como la tuvo en todos los otros lugares en que se establecieron por su misión evangelizadora. Así, podríamos afirmar que en Carangas se conoció la advocación a la Virgen del Rosario a partir de 1600.

La Compañía N.1 – Tacna, de Bailes Religiosos que danzan con fe en la Fiesta de las Peñas en nuestros días, tiene su origen en una agrupación de familias devotas con fecha del año 1800. La afluencia actual de peregrinos peruanos y bolivianos dan cuenta de ser realmente una festividad religiosa anterior a la anexión de estos territorios a Chile, por lo que efectivamente datan de antes de 1883, año en que terminó la “Guerra del Pacífico”. Un dato más certero es el que fija incluso la actividad religiosa antes de 1819, un oficio del Obispado de Arequipa que habla de “las capillas de Las Peñas de Umagata”; antes de 1811 en una estampa que decía “Nuestra Señora del Rosario de Las Peñas, en el santuario de Humagata”. En definitiva, el relato se sitúa entre 1600 y 1800.

Se relata que en dicho sector de Carangas, se celebraba la Fiesta de la Virgen del Rosario (entre los años 1600 y 1800 dc). Como era costumbre (y aún lo es en muchos pueblos patronales), un alférez se ocupaba de todo en cuanto a la celebración. Es la ocasión, el alférez era pobre, causó el desprecio de un hombre rico. Al terminar la fiesta de la Virgen, el hombre asumió el alferazgo de la Fiesta, diciendo que lo haría como correspondía, con intención de humillar al alférez saliente. Y a la fiesta siguiente adornó la iglesia con flores y cirios, tantos como nunca se había visto y, junto a otros tantos, bebió también como nunca. La Iglesia se incendió y la imagen de la Virgen del Rosario desapareció.

Se dice que unos pastores que iban a visitar a la Virgen, encontraron en el camino a una señora a quien le preguntaron si venía de la fiesta, a lo cual ella respondió “Voy a otro lugar, donde me quieran más”, convirtiéndose en una paloma blanca que volaba al oeste.

En Humagata, el actual sector denominado “Las Peñas” (hubo dos Humagata según Erie Vásquez Benitt en su  libro “Más allá del río” de 1990, éste Humagata llamado de San Francisco), era gobernado por el cacique o gobernador asentado en Codpa (Ayavire y 10 años después por Taucona, a la llegada de los españoles; o los posteriores a 1635 según Vásquez, no se sabe con certeza el nombre de éste gobernador del relato, lo cierto es que en 1648 gobiernan los Cañipa, muriendo en 1781 por la rebelión contra la corona de los tupacamaristas). Al señalado gobernador un día enfermó su esposa, mandando a llamar un curandero para mejorarla, pero ella murió, y el gobernador acusó al curandero de brujo condenándolo a morir en la hoguera, buscando él mismo la leña en que moriría. El curandero lloró amargamente, era un hombre de bien, y frente a las rocas de Livilcar vio llegar una paloma blanca que se posó sobre la peña, quien quiso tomarla por llamarle la atención su hermosura, pensando que llevándola ante el gobernador le perdonaría la vida, pero la paloma desapareció y quedó en la peña grabada la imagen de una mujer. Era la imagen de la Virgen del Rosario que había huido de Carangas por el orgullo del alférez. El curandero corrió donde el gobernador a indicarle lo sucesivo, asustado. No le creyó, pero le dijo “si mientes, te voy a quemar vivo allá mismo”. Al llegar al lugar, el gobernador verificó el relato del curandero, y le perdonó la vida, avisando inmediatamente al religioso del pueblo de Humagata (pueblo en que aún se conserva la Iglesia de éste sacerdote), quien comprobó también el relato y avisó a los padres franciscanos de Codpa (cuya iglesia actual data de 1668), quienes quisieron sacar la imagen gravada de la Virgen en la roca con cinceles para llevarla a la iglesia por su hermosura y el milagro ocurrido.  Por la dureza de la roca, demoraron y llegó la noche. Durmiendo, uno de los franciscanos que intentaba sacar la Virgen de la roca sufrió dolor de cabeza y escuchó una voz que dijo “Sufres mucho. Yo también sufro con los golpes que me dan”. Al despertar, el religioso detuvo los trabajos e instruyó que la veneración de la imagen se haría en el mismo lugar, en el sector denominado “Las Peñas”.

La iglesia actual (de construcción relativamente reciente) tiene una campana que data de 1616, mientras según Vásquez, el carmelita Antonio Vásquez de Espinosa (+1630, Sevilla) habría visitado el lugar en 1618 denominándolo Humagata (de San Francisco), actual sector en que se emplaza el templo denominado “Las Peñas” donde se venera hasta hoy la imagen: Virgen del Rosario de Las Peñas.

fuente: virgendelaspeñas.cl

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