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16-12-2005
texto completo de la carta que el
Presidente Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB) ha dirigido al
director de la revista ISTOÉ.
Brasilia, 7 de diciembre de 2005
Protocolo. Nº 0896/05
Apreciado Sr. Director
de la revista "ISTOÉ"
Señor Director:
Como Presidente de CNBB y en nombre también de la Comisión Nacional de
Presbíteros (CNP), es mi deber rectificar algunas informaciones que
carecen de fundamento publicadas por su revista en la edición del 16 de
noviembre de 2005, ( Nº 1883, páginas 32 a 38) bajo el título de
"Confesiones Obscenas". Solicito que "ISTOÉ" publique, con la debida
notoriedad, según lo prescrito por la ley, las aclaraciones que procedo
a realizar.
1. Comienzo con unas observaciones preliminares, para situar el
contexto del problema. La CNBB lamenta profundamente los hechos
documentados que están contenidos en el citado reportaje. De manera
alguna la CNBB puede estar de acuerdo con tales escándalos. Estos son
del todo incompatibles con lo que la Iglesia propone y exige a sus
presbíteros. Tal como la opinión pública, toda la Iglesia Católica
lamenta profundamente que episodios vergonzosos como éstos puedan
acontecer en el Clero. De manera especial, nos preocupan las
consecuencias nefastas que los comportamientos de este tipo pueden
provocar en víctimas inocentes.
No obstante, la CNBB no puede dejar de afirmar que la inmensa mayoría
de sus presbíteros cumple celosa y santamente con sus deberes
ministeriales, prestando un inestimable servicio a millones de
brasileños. La honra y el nombre de estos presbíteros deben ser
defendidos contra afirmaciones e insinuaciones irresponsables como las
que, en parte, han sido diseminadas por "ISTOÉ". El silencio de las
autoridades eclesiásticas, ante estos datos y noticias, podrían hacer
parecer que éstos fuesen verdaderos, lo que no es el caso en absoluto.
Los Obispos y Presbíteros de Brasil irían contra los principios
elementales de la ética y de la justicia si tratasen de esconder la
verdad de tales hechos. Ellos saben que, como dice Jesús: sólo la verdad
nos hará libres. Tanto es así que, en fecha reciente, la CNBB y CNP
encomendaron y financiaron dos investigaciones especializadas sobre el
perfil y el comportamiento de los presbíteros en Brasil. El objetivo de
estas investigaciones era conocer con objetividad los problemas de los
sacerdotes para mejor ayudarlos a vivir dignamente la noble misión
religiosa que les ha sido confiada. Ambas encuestas fueron publicadas en
dos libros, al contrario de lo que se afirma en su revista. Cualquiera
persona puede adquirir estas publicaciones en las buenas librerías o
incluso en internet. Nosotros actuamos en forma opuesta a lo que da a
entender "ISTOÉ" cuando transcribe en un recuadro lo que se titula, el
"Decálogo universal de la impunidad" (página 35). Existe una normativa
en materia de delicta graviara cometidos "contra menores", para los
cuales se prevee una severa aplicación del Derecho Canónico, sugiriendo
también los caminos para la enmienda del reo, la reparación del
escándalo y la restitución de la justicia. Además de la tutela del
derecho, la Iglesia está muy empeñada en la prevención de estos hechos
tratando de encontrar la mejor formación para que los futuros sacerdotes
puedan alcanzar la madurez afectiva y la paternidad espiritual que son
los fundamentos para el celibato eclesiástico ("Instrucción sobre los
criterios del discernimiento vocacional acerca de las personas con
tendencias homosexuales y de su admisión en los Seminarios y a las
ordenes sagradas", Congregación para la Educación Católica del
04.11.2004). Los Obispos de Brasil son muy concientes de sus
responsabilidades en esta materia. Tratándose de procesos civiles,
nuestro interés y nuestro esfuerzo están orientados hacia una
transparencia procesal que garantice el bien y los derechos de las
víctimas y de sus comunidades, que son las primeras perjudicadas, y que
responda con la debida justicia a la opinión pública, justamente
indignada.
En este contexto, es oportuno recordar que las editoriales y las
revistas católicas ya han publicado varios estudios relativos a la
sexualidad de los presbíteros explicitando las líneas de conducta
asumidas por la Iglesia para cohibir los comportamientos chocantes y
enteramente inaceptables en ministros de la Iglesia. Como ejemplo cito a
Ud. el libro de Gino Nasini sobre el abuso sexual en el clero de Brasil.
Nasini es un celoso sacerdote católico. Su libro "Una espina en la
carne" (mala conducta y abuso sexual por parte de clérigo en la Iglesia
Católica de Brasil), publicado por Editora Santuario, constituye su
tesis de doctorado, y puede igualmente ser adquirido por cualquier
persona.
Como pastores consideramos nuestro deber instaurar los procedimientos
que inhiban el mal, castiguen a los culpables y también que puedan dar
asistencia médica, espiritual y terapéutica a aquellos que, lleguen a
cometer "crímenes"- y/o abusos sexuales que no son raros en caso de
problemas psiquiátricos y trastornos neuróticos. Como cualquier persona
de buen sentido lo sabe; no siempre, dolorosamente, es posible evitar
que aparezcan esporádicamente estos casos que, gracias a Dios, son
pocos.
2. A continuación quisiera destacar los puntos esenciales de esta
carta. Son tres los puntos que requieren ser esclarecidos.
a) Me refiero en primer lugar, a la absurda e irresponsable afirmación
que hace la revista, en la portada del Nº 1883, sobre una supuesta
investigación del Vaticano que estaría demostrando que "en Brasil hay
cerca de 1.700 religiosos comprometidos en "crímenes sexuales". Esta
gravísima afirmación que se publica como algo seguro es una afirmación
calumniosa además de que carece de toda base. ¿Será que la revista y/o
el autor del reportaje desconoce lo que es un "crimen sexual", y que es
una figura jurídica prevista en el Código Penal? Afirmar en una revista
como "ISTOÉ" que el 10 % del clero católico de Brasil está comprometido
en "crímenes sexuales", sin una debida comprobación, constituye un
delito establecido en las leyes del país. En nombre de los Obispos y
Presbíteros de la Iglesia de Brasil, solicito a la dirección de su
revista que revise estas afirmaciones, sus fuentes, así como la calidad
y responsabilidad de esas mismas informaciones. Sí esto no puede hacerse
- lo que estoy seguro será el caso-, que lo desmienta públicamente, pues
de lo contrario esta mentira pasará a ser indefinidamente repetida por
los medios de comunicación y creída por todo el pueblo, trayendo un
enorme perjuicio a los miles de sacerdotes que de punta a punta del
país, prestan un inestimable servicio religioso y social al pueblo de
Brasil.
b) Afirmo también, con pleno conocimiento de causa, que no existe y
que jamás ha existido una investigación conducida por el Vaticano sobre
los abusos sexuales en el clero brasileño. Sólo quien desconoce los
procedimientos de Iglesia podría afirmar tal cosa. Está atribución es de
responsabilidad de la CNBB y ella tendría que haberla realizado.
c) Finalmente, recuerdo a "ISTOÉ" que, si consultase a cualquier
Instituto de Investigaciones, la redacción de la revista sabría que sólo
una investigación metodológicamente bien conducida podría llegar con
seguridad a las cifras que se han propagado en este reportaje. Ellas son
falsas. Supongo también que estando mal informada, la revista se esté
refiriendo a los datos entregados por la investigación del CERIS,
encomendada por nosotros en la CNBB y que originalmente pretendía llegar
a una muestra estratificada de cerca de 1.700 sacerdotes (de 1.831 para
ser exactos como se lee en el libro). Ese número no se pudo lograr con
exactitud debido a las dificultades metodológicas que presentan los
estudios a nivel nacional que son conducidos con rigor científico.
Quiero subrayar que en la citada investigación no existen datos sobre
"crímenes sexuales", y menos aún, sobre la pedofilia que es un crimen
que, como se sabe, difícilmente se deja conocer. En ese estudio los
interesados podrán enterarse de los pocos datos seguros que tenemos
sobre algunos aspectos de la sexualidad del clero. Como dije más
adelante, estos estudios fueron hechos públicos por iniciativa y a costa
de la propia CNBB y de CNP.
En la certeza de que la Revista "ISTOÉ", conciente de su importante
papel en la formación de la conciencia pública, dará debida atención y
publicará esta carta.
Saluda respetuosamente a Ud.
Cardenal Geraldo Majella Agnello
Arzobispo de San Salvador de Bahía
Presidente de CNBB
[Traducción hecha por el Departamento de Opinión Pública del
Arzobispado de Santiago de Chile] .
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