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El 05 de julio, Monseñor Héctor Vargas
Bastidas, sdb, Obispo de Arica, cumplió 26 años de su ordenación
sacerdotal, la celebración la realizó la Pastoral Juvenil de la diócesis
con una misa en que los jóvenes invitaron a representantes de movimientos
apostólicos.
Monseñor Vargas, pertenece a la
congregación Salesiana y fue ordenado el 05 de julio de 1980 en Santiago,
en el Templo Nacional de san Juan Bosco, Monseñor Vargas recordó la
labores que ha desarrollado durante su vida sacerdotal como párroco,
director de colegio salesiano, asesor del movimiento juvenil salesiano,
animador de movimientos de pastoral familiar, sus estudios en la
Universidad Salesiana de Roma donde obtuvo el titulo de Magíster en
Ciencias de la Educación,
consejero para los países del Cono Sur de la Confederación Interamericana de
Educación Católica (CIEC), Viceprovincial y responsable del ámbito pastoral
de la Congregación salesiana en Chile, Presidente nacional de la
Federación de Instituciones de Educación Particular (FIDE), ha formado parte
del equipo directivo del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas
para la nueva prueba de admisión y, además, ha integrado el Consejo
Nacional de Certificación de la Gestión Escolar de la Fundación Chile,
hasta llegar a esta "bella tierra, donde fue nombrado Obispo por Juan
Pablo II. Manifestó, Mons. Vargas, que todas estas misiones, de las cuales
no se creía capaz, las asumió y desarrollo con el apoyo del Señor,
ejecutando bellos compromisos y labores con su ayuda.
Monseñor Héctor Vargas, destacó de la
vida sacerdotal, la permanente entrega y negación a si mismo, considerando
que un sacerdote no es capaz de definir su propio destino y planificar su
mañana, ya que mediante la entrega absoluta al Señor, es El quien define
los siguientes estados de la vida de cada consagrado, sus misiones, el
lugar donde deberá desarrollarla, etc.
El Obispo de Arica agradeció a los
sacerdotes Escalabrinianos, Jesuitas, Castrenses y Diocesanos, por su
permanente apoyo, ya que participando de su sacerdocio han facilitado que
su misión como pastor, llegue a todo el Pueblo Santo que el Señor le ha
encomendado. También agradeció al pueblo fiel por el cariño que le ha
manifestado desde su ordenación episcopal y los instó a vivir plenamente
el compromiso de Padre, Madre y Familia.
A los jóvenes los llamó a definir su
compromiso con libertad y entrega total a Nuestro Señor Jesucristo, para
que sea El quien los guié en su vida, confiando en su amor y misericordia.
Finalizada la misa, los asistentes a la
Capilla Santa Ana se sumaron a las palabras de saludo y agradecimiento del
Padre Claudio Velásquez, asesor de la Pastoral Juvenil, mediante un
prolongado aplauso y el canto del tradicional "cumpleaños feliz"
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