|
Arzobispo de Santiago
rezó responso y ofreció sus condolencias a la familia del General
Augusto Pinochet, en la capilla ardiente ubicada en la Escuela Militar.
El Cardenal Arzobispo de
Santiago, monseñor Francisco Javier Errázuriz, llamó a la serenidad a
todos los habitantes del país ante el fallecimiento del General Augusto
Pinochet Ugarte. El llamado lo formuló durante el responso fúnebre que
presidió esta mañana en la capilla ardiente, ubicada en la Escuela
Militar, donde son velados los restos de quien fuera ex Gobernante y
Comandante en Jefe del Ejército.
El Arzobispo de Santiago llegó hasta la Escuela Militar pasadas las
nueve y media de esta mañana para expresar sus condolencias a los
familiares del extinto General, y rezó un responso. Al inicio de éste,
el Cardenal Errázuriz dijo:“Nos convoca el dolor de innumerables
chilenos por el fallecimiento de don Augusto Pinochet Ugarte. En
circunstancias dramáticas para nuestra patria, sintió el deber de asumir
el mando supremo de la Nación. Como todos nosotros, había recibido de
Dios muchos dones y tenía debilidades y limitaciones. En esta hora le
agradecemos a Dios todas las cualidades que le dio y todo el bien que
hizo a nuestra Patria y a su propia Institución, y le pedimos que le
perdone los pecados de omisión y comisión que realizó. Sabemos que
mientras más alta es la autoridad, más brillan sus cualidades y también
sus errores. Le pedimos al Señor, que es misericordioso, que es la
fuente de todo bien, que Él lo perdone, tome en cuenta todo el bien que
hizo, y lo acoja en su amor y su paz”.
Durante el responso, el Cardenal Errázuriz hizo además la siguiente
petición: “Oremos también por nuestra Patria, para que la serenidad con
la cual la inmensa mayoría de los chilenos asume el hecho del
fallecimiento de don Augusto Pinochet inunde cada vez más el corazón de
quienes se manifiestan con pasión. Oremos al Señor”
“Escucha Padre –agregó el Arzobispo de Santiago- nuestra súplica y
conforme a tu bondad concédele a los difuntos gozar eternamente de la
paz de Cristo, y a nosotros mantennos fieles en tu servicio hasta que un
día nos encontremos todos en tu Reino, Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén”.
Fuente: DOP Santiago
Santiago, 11/12/2006
|