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Por Martín del Solar y Blanca Medrano,
Coordinadores de jornada
Queremos compartir con ustedes la alegría que
sentimos al término de la jornada, una jornada
de talleres, dinámicas y crecimiento
matrimonial. Los temas fueron entregados con
mucho cariño y dominio del tema por
matrimonios de Encentro Matrimonial, Hogares
Don Bosco, Mov. Schoenstatt, los sacerdotes
Alberto y Hugo junto a la Dra. María Graciela
Arias.
A pesar del frío que hubo durante esos días,
desde las 08.00 de la mañana, los invitados a
esta jornada fueron llegando con entusiasmo y
deseosos por profundizar en la catequesis de
novios, ellos fueron recibidos por la
comunidad de Hogares Don Bosco ¡se pasaron!
se notó mucho amor, dedicación y comunión en
la preparación.
Comenzamos las charlas que fueron vividas una
a una por cada matrimonio catequista basadosen
una enseñanza vivencial profunda, cada
matrimonio logró encontrarse, llenarse de vida
nueva y de fuerzas para comenzar una nueva
forma de entregar la catequesis.
Toda la jornada de estuvo llena del Espíritu
Santo, de alegría, de perdón de esposos y de
comunión. Cada movimiento envió matrimonios
para cada servicio, agradecemos toda la
entrega y amor puesto en esta tarea tan
importante. Tambien recibimos la visita de
Monseñor Héctor Vargas, compartimos con él
nuestras vivencias y la alegría de servir.
Como conclusión esta jornada sirvió para
construir lazos y formar una nueva comunidad
de catequistas, para actualizar nuestras
charlas, para aceptar nuestras limitaciones,
para ver las cosas que debemos mejorar como
Catequesis Diocesana de Novios y para ayudar
en la comunión de los movimientos que con sus
propios carismas en conjunto son una riqueza,
un maravilloso tesoro al servicios de la
diócesis.
Seguirán los cursos y charlas organizados por
la catequesis diocesana, reforzaremos los
temas que mas interesaron como sexualidad.
método Billings y el aspecto juridico del
matrimonio.
Como matrimonio coordinador de la jornada nos
sentimos muy agradecidos del Señor y de todos
los que ayudarono a sacar adelante la jornada,
todas las oraciones, las palabras del P. John
Henry que desde USA nos animaba a seguir, al
Padre Sixto que a pesar de no poder llegar a
la jornada envió sus oraciones y estuvo
presente en toda la preparación. A la germana
Luisa por acoger nuestra idea, por creer en
nosotros y darnos la confianza que
necesitabamos. Y un especial agradecimiento a
nuestro Obispo quien creyó en este sueño y nos
apoyó. Por eso decimos: Señor, mi vida estoy
dispuesto a dejarla por amor, no es un trapo
viejo e inservible, es algo muy apreciable. Es
rico servir aquí, como será en la plenitud
contigo. Gracias por el don de la fe.
  
  
  
  
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