|
Por Marcelo Aguilar, Consejo Asesor
Dpto. Comunicaciones
Memo:
En medio de la vigilia realizada en la parroquia Virgen de Las
Peñas, se vienen a la mente lo que ha alcanzado este curita
enorme, que con su sencillez y humor, cautivo a dicha
comunidad y hoy le piden a Dios lo mejor para el…
Encontrarle en el santuario el pasado 8 de diciembre,
ahí, junto a sus hermanos, junto a los cientos de jóvenes que
le siguen y que le guardan un cariño entrañable, fue grato,
mas aun cuando al final de este recorrido, encontramos las
palabras justas frente a la imagen de la chinita, luego de
caminar los 15 kilómetros…
¿cómo llegaste?
¿Rezaste?
¿Te sientes bien?
¡Bienvenido!
Los primeros pasos sacerdotales me llevan a recordarle allá en
la “11”, cuando en medio de una misa, en uno de los
cantos, y en el altar, se puso a bailar junto a los
niños, jóvenes y adultos, como una forma de expresar ese
cariño y amor a Jesús… ha marcado un estilo de hacer camino en
este mundo, entregando la palabra de dios, pareciera ser que
nada le afecta, por su inmensidad, por echarse todo a cuesta,
por proyectar la confianza que muy pocos han logrado, y que
los jóvenes, principalmente ellos , han sabido aquilatar en su
mirada sincera…
ellos hoy son quienes han dado muestras de ese verdadero amor
a los otros que les inculco, en sus rostros observamos cuanto
lo atesoran y lo extrañan…increíble….son los jóvenes que
quieren encontrar una explicación…
hoy son múltiples las cadenas que se han generado en torno a
él , son miles de rezos que se han sucedido una y otra vez,
son cientos de canciones que el coreo con todos y hoy son
parte de esta suplica hacia quien debe tener una difícil
misión…
Dios tendrá que sopesar en este curita de cara y sonrisa
bonachona, si bailo bien la cueca, si hizo bien una paya, si
el ocho frente a la virgen y a dios era el correcto, en fin,
si el zapateo fue como lo aconsejan los viejos cuequeros… La
comunidad ariqueña está expectante, a la espera de un signo,
que diga que el “memo” está de vuelta.
Todos hemos girado nuestras miradas hacia la clínica y hacia
la imagen de la chinita, a la espera de eso que no tiene
explicación científica, esperamos lo que en múltiples
ocasiones se ha producido en nuestras vidas, en nuestras
familias, en quienes son devotos de por vida de la
Charito…nada más que eso…aunque medicamente se halla hecho
todo lo humanamente posible…
Marcelo Aguilar
|