"Queremos invitar y ayudar a que en Chile se
multipliquen las mesas de encuentro, de
diálogo, de discusión fraterna..." señaló
monseñor Vargas
"Lo primero que brota de
nuestro corazón es bendecir al Señor por los
dones recibidos. Es un deber de justicia, un
deber de lealtad, un deber de profundo
reconocimiento de que ni nosotros ni nuestra
patria nos hemos hecho solos..." con estas
palabras monseñor Vargas invitó a agradecer y
bendecir al Señor a los asistentes al
tradicional Te Deum por el aniversario de la
Independencia Nacional que se celebró en la
Catedral San Marcos.
El Obispo de Arica, se
refirió también a un proyecto solidario ya
planteado por el Cardenal Silva Henríquez, los
desafíos de nuestra patria entre los cuales
incluyo la violencia en todas sus formas,
reformas laborales que que den al trabajo y al
trabajador su lugar preponderante en el país,
la importancia de la vida en todas
manifestaciones. "... como hijos de una misma
Patria y fruto de una misma historia, estamos
llamados a reconocernos como hermanos y
hermanas de una misma tierra, mas que
adversarios irreconciliables. De una actitud
distinta, solo podemos esperar mas
enfrentamientos y nuevos dolores. Chile no se
merece esto..." señalo monseñor Vargas
El Obispo de Arica, llamó a transformar
nuestro país en "...Una mesa para todos"
"...queremos invitar y ayudar a que en Chile
se multipliquen las mesas de encuentro, de
diálogo, de discusión fraterna. Mesas para
compartir el pan y la palabra, los proyectos y
los bienes. Mesas de esperanza y mesas del
bicentenario donde juntos nos amistemos para
generar nuestro futuro. Mesas donde todos
puedan tener pan, respeto y alegría....Y
queremos hacer un esfuerzo serio,
perseverante, incisivo, para que no haya en
Chile “mesas del pellejo” ni personas
excluidas de la mesa. Con gran respeto
queremos reconocer su lugar en la mesa a las
personas con capacidades diferentes, a los
ancianos y ancianas que a veces padecen
soledades y desprecios, y a todos los hermanos
y hermanas que viven en situación de calle o
en situación más vulnerable También para
nuestros hermanos migrantes. Una mesa. Una
mesa para todos, como la que nos ofrece
Jesucristo, el Señor." finalizó monseñor
Vargas.
(Ver texto completo de
la homilía)