(Marcelo Aguilar Lucero)
A mas de mil metros sobre el nivel del mar, en
el límite Este, entre Arica y Putre, se
encuentra ubicado al interior de la quebrada
del mismo nombre, el poblado de Livilcar, de
30 casas e iglesia colonial que data del año
1728.
Desde esa fecha hasta nuestros días, cada 24
de agosto, quienes nacieron y posteriormente
emigraron a Arica, continuaron con la
tradición de celebrar a su Santo Patrono, San
Bartolomé.
Son familias completas que llegan, junto a sus
abuelos, son los Cañipa, Centella, Tarque,
Flores. En número suman más de 300 personas.
Llegar no es fácil, ya que, o se hace a
caballo, en 8 horas desde Chamarcusiña, por el
Valle de Azapa, o se accede en vehículo, por
la ruta internacional a Bolivia, tras un
recorrido que demora mas de 4 horas desde
Arica.
Este ultimo tramo implica el internarse a la
altura de Copaquilla a mas de 2300 metros
sobre el nivel del mar, por una senda que
considera 11 curvas, lo que permite llegar a
una explanada cercana a los 1.600 metros.
Obras de Ensanche.
Este tramo intermedio es el que refaccionó la
Municipalidad de Arica, con un trabajo de
ensanche de curvas, lo que evitará maniobrar
en forma dificultosa, dando la seguridad
inclusive a los conductores mas avezados.
"...esta labor fue ejecutada en un periodo de
tres meses, por la empresa Semanta por un
monto de 26 millones de pesos provenientes de
fondos sectoriales..." manifestó el Encargado
de Estudios del Municipio, Luis Sopetti.
Luego de sortear las remozadas curvas, y
llegar a un estacionamiento improvisado, hay
que seguir bajando el resto del tramo a pié,
el que demora casi una hora, hasta llegar al
valle.
Valerio Cañipa, Presidente del Circulo Hijos
de Livilcar, manifestó que "... por más de 10
años luchamos por ensanchar las curvas y hoy
es una realidad..."
Hernán Tarque, considerado el Patriarca de los
livilqueños, manifestó que las obras aseguran
un expedito desplazamiento, y que "...serán el
anticipo de una ruta turística que esperamos
sea realidad en el mas breve tiempo..."
En medio del ambiente de la festividad, el
cura párroco, Amador Soto, valoró el trabajo
municipal, aunque se mostró partidario de la
ruta tradicional, desde chamarcusiña y a
caballo, aunque considera "... una alternativa
valida para personas de edad que no están en
condiciones de cabalgar por tantas horas..."
Festividad de San Bartolomé
La medianoche del día 23 de agosto, toda la
comunidad, se instaló frente a la imagen del
Santo Patrono, que ya había recorrido en nadas
la calle principal, y le dio la bienvenida a
su día, con cantos vivas y fuegos
artificiales.
Posteriormente la banda de bronces "Auténticos
Tropicales", ejecutó sones desde marineras,
cuecas hasta las tradicionales cumbias, las
que mayoritariamente bailaron los peregrinos.
Los primeros rayos del sol, del día 24 dieron
inicio a las actividades oficiales que
consideraron el izamiento de los pabellones de
Chile y Arica, en honor al Santo Patrono,
además de los agradecimientos por las obras de
mejoramiento.
Tras la actividad principal, hubo quienes, los
menos, emprendieron el retorno a Arica a
caballo, otros, en su mayoría, utilizaron la
ruta de penetración y las obras de ampliación,
signo del interés municipal por conectar lo
urbano y lo rural, manteniendo la esencia del
patrimonio comunal.