Con una eucaristía presidida por Monseñor Vargas, serán
despedidos los restos del diácono permanente Carlos
Llantén Badilla, quien partiera a la Patria Eterna el
pasado 6 de julio en Santiago. La celebración se efectuará
a las 20.00 horas en la Catedral San Marcos y se prevé una
masiva asistencia para agradecer al Señor por la inmensa
labor pastoral que don Carlos desarrolló en nuestra
diócesis. Las cenizas de Don Carlos se encuentran en la
parroquia San José Obrero desde el día domingo, donde se
han celebrado misas diarias.
Don Carlos Llantén, deja un bello recuerdo en la memoria
de la iglesia ariqueña, fruto de su trabajo durante casi
30 años como diácono permanente, especialmente en la
comunidad de la parroquia San José Obrero y en el
movimiento Cursillos de Cristiandad.