En el marco de la Misión Continental, la Iglesia de Arica sale al encuentro en los hogares.

Obispo envía dos mil misioneros.

T

"...Que hermoso ha sido vivir con Cristo en lo mas profundo de nuestro corazón, llevamos la vida plena, la vida del Resucitado, vamos a proclamar la alegría de ser cristianos..." señaló monseñor Vargas.

 

Dos mil nuevos misioneros que fueron enviados en la celebración del lunes 27 tiene la iglesia de Arica para la Misión Continental. La celebración se desarrolló en el gimnasio Augusto Zubiri.

La liturgia de envío comenzó con un profundo acto penitencial con el recinto a oscuras, para luego dar paso al Cirio Pascual, representando a Cristo que con su resurrección rompe las cadenas del pecado y la muerte.

La imagen de Nuestra Señora del Rosario de Las Peñas, esencia de nuestra identidad católica, ingresó al recinto al ritmo de la "Palomita Blanca", siendo recibida efusivamente por los misioneros congregados en el gimnasio.

Un pasaje del evangelio de San Juan fue dramatizado por los jóvenes del movimiento ESCOGE, para luego acoger las palabras del Obispo de Arica.

Monseñor manifestó su alegría por la presencia masiva de los misioneros y los llamó a trabajar intensamente por aquellos que "Hace mucho que los están esperando; hermanos postrados, enfermos, desesperanzados, están esperando que el Señor vaya y entre en sus casas, se siente a su mesa y comparta su vida entera..."

Cuantos hermanos -señaló monseñor Vargas- esperan con ansias la vida nueva y si estamos aquí es porque nosotros la hemos experimentado, la hemos gozado...que hermoso ha sido vivir con Cristo en lo mas profundo de nuestro corazón, llevamos la vida plena, la vida del Resucitado, y ahora vamos a proclamar la alegría de ser cristianos.

Finalizada la prédica del Obispo, ingresaron alumnas del Colegio Santa Ana, danzando con cántaros de agua en sus manos, la que fue bendecida por Monseñor Vargas, para luego sacerdotes y diáconos asperjar a los misioneros como recuerdo
del bautismo y el nacimiento como hombres y mujeres nuevos, renacidos a la vida nueva traída por Cristo.

La asamblea oró junto a su pastor por la Iglesia, por el Santo Padre, por el obispo de Arica, por los ministros, religiosas, fieles y por los que no creen en Cristo; el rezo del Padre Nuestro selló la oración y monseñor Vargas pronunció las preguntas de compromiso a los misioneros.

Al ritmo de la canción "El Misionero" los enviados y el clero demostraron su alegría por el nuevo paso de la Misión Continental en la diócesis.

 

Fotografías: Gonzalo Jeria (Revista Presencia)


 

 

25/04/2009